Necesidades vs. Deseos

Cuando se toma las decisión de ordenar las finanzas, la primera duda es por dónde empezar y, aunque puede resultar difícil, la opción más obvia y efectiva es comenzar a controlar los gastos que hacen que el dinero desaparezca en un abrir y cerrar de ojos.

Fuente: Asobancaria

El primer paso consiste en aprender a distinguir entre una necesidad y un deseo. Muchas de las cosas por las que las personas pagan son indispensables para vivir, por ejemplo, los servicios públicos, la comida y la ropa.

Adicionalmente, dependiendo de la edad aparecen requerimientos que se consideran indispensables: en el caso de los niños son los juguetes, para los jóvenes esta la universidad y para los adultos el tener carro o vivienda propia.

Los deseos están relacionados con los sueños. La clave para cumplirlos, sin que esto afecte la estabilidad económica, es definir cuánto dinero le queda disponible, una vez cubiertas sus necesidades. Esto le permitirá darse el lujo como comprarse la camisa que siempre ha querido y empezar a ahorrar para cumplir sus sueños de largo plazo.

No todos los gastos que usted hace a diario satisfacen una necesidad. Normalmente, las personas destinan una suma significativa de sus ingresos a pagar gastos de cosas que quieren, pero no necesitan.

Lo importante es tener una vida digna y mejor, satisfaciendo las necesidades y estableciendo prioridades para cumplir metas personales, familiares y profesionales.